El cielo respetó los conciertos con una noche clara, despejada y fresca. Aparte de la pesadilla de intentar aparcar (¡una hora entera dando vueltas!) por lo demás fue una gran noche. Empezaron Russian Red con un directo espectacular, una voz perfecta y cristalina, unas canciones preciosas (Nice thick feathers, Cigarettes, I hate you but I love you) aunque por su estilo musical propio no invitaba mucho a la fiesta, mejor se hubiera disfrutado en un teatro.
Pero la locura se desató con Lori Meyers, perdón por la palabra, pero son los putos amos. ¡Vaya conciertazo! Lo dieron todo y nos volvimos locos bailando Luces de neón, Mi realidad, Religión... Estos granaínos nos tienen enamoraos a todos los murcianos, cada vez que vienen revientan. Siempre me quedo con ganas de más...
Y bueno, lo peor, pues destacar el incidente de las vallas, cuando se completó el aforo y los de seguridad ya no permitía la entrada a más gente, una panda de animales volcó las vallas de seguridad y arramblaron dentro en estampida. Luego pasan las desgracias que vemos en los telediarios, pero es que la gente no tiene cabeza.

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